Esta etapa del Camino Francés desde Logroño hasta Burgos abarca 65 km repletos de historia y cultura. A lo largo del camino, los peregrinos pueden explorar 20 monumentos, cada uno con su propia historia y significado. Desde la "Reina del Santo Rosario" hasta el "Carro de combate", cada punto de interés ofrece una ventana al pasado.
El camino no solo es un viaje espiritual, sino también una oportunidad para sumergirse en la rica historia de la región. Los monumentos como el "Texto peregrinaciones" y la "Pila Bautismal romanicomozarabe" destacan la importancia religiosa del trayecto. Además, las fuentes naturales como la "Fuente Del Cozarro" ofrecen momentos de tranquilidad y reflexión.
Con una densidad de puntos de interés de 0.31 por km, esta ruta es perfecta para aquellos que buscan un equilibrio entre la aventura y la serenidad. La etapa es moderadamente técnica, lo que la hace accesible para la mayoría de los caminantes experimentados. Aunque no es apta para sillas de ruedas o cochecitos, proporciona una experiencia enriquecedora para los peregrinos comprometidos.